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Mundo Convergente

El consumo de Prensa en la Era Digital: un Desplazamiento de la Demanda hacia Internet en detrimento de los Soportes Convencionales

 

Por Pedro Rojo
Número 45

Introducción: ¿cómo captar la atención de los lectores más jóvenes?
El reciente incremento en las ventas de periódicos se ha concentrado, sobre todo, en los fines de semana, que es cuando se venden más ejemplares. Esto es particularmente visible los domingos. Las ediciones de fin de semana suelen ser producidas por la plantilla editorial habitual, sin colaboradores externos1.

Muchos periódicos se preguntan cómo atraer a los jóvenes que han crecido en la era de la televisión y de Internet. Para lograrlo, algunos han reforzado la sección de espectáculos los fines de semana o han creado secciones especiales para adolescentes en un esfuerzo por lograr su fidelidad. Los resultados han sido limitados porque la edad de los lectores del fin de semana en la mayor parte de las publicaciones sigue siendo aproximadamente la misma2. La gente dispone de más tiempo los fines de semana, pero no necesariamente quiere usarlo para leer textos densos y profundos, por lo que la prensa emplea contenidos más visuales. Las ediciones de fin de semana tienen que poseer una identidad visual propia, con un mensaje que diga: este contenido es diferente. No se trata de una repetición de las noticias de la semana; deben ofrecer algo nuevo3

Los lectores de la Generación X
Lograr atraer a nuevos lectores es una problemática recurrente entre editores y directores de periódicos. Para la mayoría de ellos, esto significa una sola y única cosa: atraer al público de menos de 30 años. ¿Pero quiénes son exactamente estos jóvenes lectores? El grupo de jóvenes lectores, conocido genéricamente como “generación X”, contrariamente a la reputación que se les hace, tiene un profundo sentido de orientación y de objetivos, a pesar de darse cuenta de que nada es seguro.

Los de esta generación no dan nada por sentado, y son individualistas, situación de la cual los periódicos pueden intentar sacar partido. La educación es para ellos un instrumento, y el dinero, un medio para lograr un fin. En principio, el dinero les permite acceder a nuevas experiencias, más que adquirir bienes. Ellos buscan divertirse en alguna medida con todo lo que hacen. Frente a un futuro incierto, su lema es “vivir el momento presente y tomarse las cosas con calma”. Las personas de la “generación X” procuran eliminar lo superfluo. Ante todo, se trata de sublimar una inquietud con respecto a un futuro precario, y lograr un estado de "equilibrio mental". Esta generación no teme al cambio. Están por la acción, no por los planteamientos. Esta actitud coincide, afortunadamente, con una gran proliferación de opciones. La “generación X” podemos dividirla en varios subgrupos en unción de sus hábitos de consumo:

  • Los “espectadores pasivos”: constituyen el grupo más numeroso: son personas pragmáticas y caseras. Aunque no poseen mucha autoestima, sienten una gran confianza en los demás. Están sedientos de aventuras y nuevas experiencias. Son los más susceptibles de tener familia, particularmente monoparental, pero su poder económico no es muy elevado.
  • Los “jóvenes profesionales”: constituyen el grupo de mayor edad. Alternan entre la familia y la profesión, tienen ingresos más elevados y mejor nivel de educación, y la mayoría de ellos están casados. Esta categoría es la más propensa a leer periódicos.
  • Los “indecisos”: son frustrados y escapistas; parten de la base que las instituciones tienen todo el poder y ellos ninguno. Buscan desesperadamente la seguridad y un estatuto fijo, y se identifican con marcas y productos que conllevan una sensación de gratificación. No obstante, se manejan bien en el mundo que los rodea. Constituyen la categoría con el nivel de educación más bajo.
  • Los “playboys”: son, por lo general, solteros de raza blanca que buscan el placer antes que la responsabilidad. Se divierten mucho pero también trabajan mucho; poseen el segundo nivel más alto de ingresos. Procuran disfrutar al máximo el momento presente, y realizan grandes esfuerzos por lograrlo. Esta actitud acarrea los más altos índices de estrés de esta generación.

Independientemente de la categoría a la cual pertenezcan, todas las personas de esta generación crecieron con la televisión. Aunque la televisión les enseñó a leer y a contar, no suelen mirarla mucho más que las generaciones anteriores. Sin embargo, hay diferencias notables entre los programas que consumen. Esta generación tiene también mayor afición por la radio, medio que se ha vuelto sumamente emotivo e interactivo. Leen además con avidez las revistas. ¿Y qué sucede con los periódicos? ¿Qué es lo que les gusta y les disgusta de este medio informativo? La “generación X” lee los periódicos para obtener información con mayor profundidad. Cuatro de cada diez leen los periódicos regularmente mientras que el 25 % raras veces o nunca. Los dos tercios leen un diario y una edición dominical, y casi la mitad lee el diario cuatro o cinco días por semana.

¿Qué obtienen de los periódicos? Es interesante constatar que el contenido es vital, ya sea porque la información provenga de anuncios o bien de noticias. Las noticias empresariales y las páginas editoriales, en cambio, no despiertan mucho interés. Sólo el 26 % de la “generación X” manifiesta tener una gran confianza en los periódicos; los boletines informativos en la televisión resultan igualmente poco fidedignos. Esta generación critica el sensacionalismo, la parcialidad y el carácter tendencioso de los periódicos. No sienten la necesidad de mantenerse al día en lo que respecta a la actualidad y no leen las páginas editoriales. Por otra parte, la “generación X” no considera que leer el periódico el domingo sea una actividad gratificante en sí.

Gracias a las mesas redondas y los debates colectivos, los estudios sobre esta “generación X” demuestran que está interesada por las noticias locales, el entorno inmediato y las noticias nacionales. De ello se puede concluir que la prensa tiene los contenidos adecuados pero que no están debidamente presentados. La “generación X” también está interesada por el deporte, el ocio, la orientación profesional y la publicidad. Por último, el 43 % de la “generación X” declara que podrían prescindir de los periódicos si fuera necesario.

¿Cómo captar el interés de la “generación X” por los periódicos? Teniendo en cuenta sus características, ¿qué deben hacer los periódicos para captar y retener su atención? Ante todo, el desafío mayor no es tanto conseguir que la “generación X” lea periódicos, sino que los lea con mayor frecuencia. Internet goza de bastante popularidad entre las personas de esta generación (aunque sólo un 20 % se dedica a navegar regularmente). Les gusta también encontrarse en grupos reducidos alrededor de la mesa de un café. Desde esta perspectiva, les resulta más cómodo tener entre manos la edición impresa.

Hay que abordar las comunidades tal como se las define: en términos de polos de interés. Dada la importancia de la interactividad para la “generación X”, los periódicos deben utilizar el correo electrónico y el teléfono móvil para incitar a los lectores a responder. Por encima de todo, las personas de esta generación tienen que ser consideradas como adultos. Los temas que les incumben deben tratarse en las páginas centrales del periódico, incluyendo las ofertas de empleo, la compra de productos de alto status, y noticias inmobiliarias. Son también importantes los servicios multimedia y las secciones de entretenimientos, adaptadas a sus necesidades específicas. Los editores deben contratar a periodistas de este grupo de edad, y organizar sus periódicos para explicar detalladamente los temas más complejos, publicar un contenido divertido y plantear múltiples soluciones a diversos problemas4.

La guerra para captar el interés de los jóvenes por la prensa es tan enconada como cualquier otra. Los jóvenes representan la tercera parte de los lectores potenciales de la prensa. No compran diarios pero pueden hacer que otros los compren por ellos. Por otra parte, a medida que la atención de los periódicos se va desplazando desde las ventas hacia el público lector, este grupo objetivo no puede ignorarse. Hay periódicos que han logrado atraer exitosamente a los jóvenes. A los jóvenes les interesan las noticias. Hay que tomar en serio los suplementos juveniles. Las páginas o suplementos dedicados a los niños, normalmente son utilizados como material pedagógico en las escuelas y generan una buena respuesta de los jóvenes. Estas páginas se deben tratar como cualquier otra del diario: tienen que ser comercialmente rentables. Una buena idea que no se apoye en un plan comercial que carezca de orientación y que no genere ingresos puede desaparecer tan rápidamente como apareció.

En lo que a publicidad se refiere, hay que estar a la escucha de los jóvenes: los deportes interesan a los jóvenes, pero no a todos ellos. Hay que identificar los intereses de los jóvenes y sacar provecho de sus aficiones. Tampoco hay que dejar de trabajar con los centros educativos, sobre todo si se quiere que los jóvenes lean5.

El consumo de prensa en España
Se ha conocido en España durante muchos años un auge del mercado de ediciones de fin de semana. La década de los 80 y principios de los 90 fueron años de bonanza para las ediciones de fin de semana en España. Las promociones abundaban y las ventas aumentaban vertiginosamente. Entre 1980 y 1993, las ediciones dominicales parecían ejercer una atracción magnética sobre los españoles. Aunque los quioscos sólo permanecían abiertos hasta las dos de la tarde la gente compraba tres veces más periódicos que el resto de la semana.

Buena parte de este volumen de ventas se debió a las campañas promocionales. Mucha gente compraba el diario sólo para recibir el obsequio que traía. Los diarios llegaron tan lejos con las promociones que empezaron a olvidar que su profesión consistía en publicar noticias. Algunas personas compraban el diario y lo tiraban sin leer, quedándose sólo con el objeto promocional. Pero las tendencias cambiaron y las ventas fueron declinando. La prensa tenía que cambiar y los debates en torno a cómo proceder a la reestructuración eran tanto internos como externos. La prensa estuvo preguntando a sus lectores qué cambios les gustaría ver. La queja más común se refería al tamaño. Había tanto material de lectura que los lectores no sabían por dónde empezar. Les faltaba tiempo para asimilar toda la información que traía la edición dominical. Según los comentarios recabados, los lectores apreciaban la calidad del contenido, pero preferirían que estuviera más repartido a lo largo de toda la semana. Algunas personas querían seguir leyendo el diario del domingo durante el resto de la semana, pero resulta embarazoso estar con un diario viejo en el autobús o en el trabajo. Los lectores encuestados también deseaban que parte del contenido de la edición dominical apareciera los viernes o sábados para poder aprovechar más las recomendaciones de teatro, cine o conciertos. Por otra parte, pidieron más información práctica en materia de salud, calidad de vida, medio ambiente y educación. Lo que no hay que perder de vista es que los lectores quieren, ante todo, un buen producto. Les interesa la calidad, no la cantidad. Si la prensa trata a los periódicos como productos de supermercado, está condenada al fracaso6.

La información y los deportes son los dos pilares sobre los que reposan muchos diarios. El deporte ha permitido a la prensa alcanzar diversos objetivos: renovar su imagen, aumentar las ventas, e incluso generar más suscripciones. Los diarios usan el deporte para atraer a un público masculino con poder adquisitivo, para quien el deporte es el aspecto principal de un diario. Sin embargo, los paneles de lectores creados por la prensa recalcan que no sólo en este sector del mercado resulta atractivo el deporte. El interés por el deporte trasciende las edades e incluso el género, y constituye una pasión de toda la vida.

Además de la cobertura de información general, los diarios editan varios suplementos consagrados al deporte. El diseño forma parte integral de las noticias deportivas porque la información debe ser muy explícita y porque el tema se presta al uso de imágenes espectaculares con gran impacto visual. El deporte es, además, la base de ciertos suplementos patrocinados (Copa del Mundo, Olimpíadas, etc.), con los cuales se crea un espacio suplementario para contenidos especiales. Las promociones, a menudo en torno al contenido deportivo, se utilizan para asegurar la adhesión de los lectores durante toda la semana, algo que la guerra de precios ha vuelto difícil de lograr en un mercado saturado como la prensa.

La sección deportiva de la edición electrónica ayuda a cambiar la percepción de la realidad y tiene un impacto significativo en la marca. La edición en línea forma parte de una estrategia destinada a captar a lectores jóvenes, y el deporte es fundamental para ello. También, los eventos deportivos promocionales, particularmente en el ámbito del deporte juvenil, constituyen otro elemento de la estrategia de los diarios. El deporte juvenil brinda la posibilidad de descubrir nuevos talentos, seguir su trayectoria e implicar a las familias. Muchas promociones han aprovechado y seguirán aprovechando este factor7.


Los lectores virtuales
En plena expansión de Internet el éxito comercial de la prensa digital consistirá en saber crear y mantener comunidades constituidas por personas que acudan a ella para satisfacer sus expectativas o necesidades, para aportar su colaboración y para sentirse parte de un colectivo del que reciben y dan. A diferencia de la comunidad tradicional, las comunidades impersonales se ven atravesadas por el anonimato y la carencia del contacto humano. Efectivamente, Internet permite la comunicación con una persona que se encuentra al otro lado del mundo, sin necesidad de desplazarnos. El tiempo de conexión hace que se desarrolle un sentimiento hacia el sujeto con el que nos comunicamos, como algo más que un simple intercambio de información. Pero estas características se producen porque los miembros de la comunidad virtual (CV) buscan las relaciones sociales y afectivas que tienen en la vida real, pero transformadas por la tecnología.

Las comunidades virtuales existen como complemento de otras comunidades reales. La experiencia o la necesidad de vincularse a una CV implican a los sujetos que pertenecen a muchas comunidades, adoptando en cada una de ellas diferentes roles. Para que resulten atractivas y atraigan a futuros usuarios, las CV precisan una cuidada planificación de su estructura, compuesta por:

  • Un conjunto de sujetos que comparten una cultura generada por la Web.
  • Un espacio geográfico, el ciberespacio, sin fronteras delimitadas (global).
  • Un conjunto de normas o reglas (de obligado cumplimiento) por las que se rigen, que no censuran ni limitan, pero que constituyen directrices de conducta cibernética en un medio de libre expresión.
  • Un conjunto de gestores que controlan y administran la Comunidad Virtual. La información y el conocimiento son componentes que se comparten por los sujetos mediante unos servicios que permiten su uso8.

Los usuarios de Internet constituyen un público muy atractivo para los anunciantes. Se trata de profesionales actualizados en materia tecnológica que muchas veces utilizan Internet como parte de su trabajo. Muchos se encuentran en entornos profesionales no tradicionales, ya sea como trabajadores independientes, estudiantes universitarios o pequeños empresarios. Internet brinda oportunidades para los anunciantes de llegar a los usuarios en su medio laboral. Es cierto que los periódicos vienen haciendo lo mismo desde hace años, puesto que se pueden transportar debajo del brazo y llevar al lugar de trabajo, pero Internet se trata de un medio totalmente novedoso, al que la gente puede tener acceso tanto en el trabajo como fuera de los horarios de trabajo.

Se habla frecuentemente de lo mucho que se lee en el Web. Y más aún se está hablando de si los periódicos impresos podrán sobrevivir al impacto de los sitios Web. Un estudio empírico sobre la lectura de noticias en Internet, llevado a cabo conjuntamente por la Stanford University y por el Poynter Institute For Media Studies, ha dado unos resultados sumamente alentadores. Parece ser que, efectivamente, se lee en el Web, según demuestra dicho estudio. Los periódicos no dejarán de existir, aunque sea en tamaño más reducido y con menor número de páginas. Pero es improbable que el soporte impreso vaya a desaparecer.

De hecho, muchos lectores jóvenes se interesan por la palabra escrita precisamente a raíz de sus lecturas en Internet y terminan leyendo también productos impresos. La sinergia entre los dos medios es un descubrimiento reciente. La preocupación por la merma en el número de lectores y por una pérdida de la función cívica de la información en la sociedad a causa de Internet ha llevado a muchos diarios a temer por sus ediciones impresas. Cabe preguntarse, entonces, qué puede suceder con la participación de los ciudadanos si Internet reemplaza a la prensa como fuente informativa. Si las fuentes de los lectores se vuelven más limitadas, ¿dejarán éstos de encontrarse con información que no se propusieron leer?, ¿se verá reducido su conocimiento del mundo?

Los estudios han tratado de determinar la frecuencia con la que los lectores de noticias en Internet buscan información en línea. La medición del movimiento ocular es una parte clave del estudio. Los investigadores del estudio comentado con anterioridad utilizaron “Eyetrack”, un método que permite determinar qué miran los sujetos y durante cuánto tiempo. Los resultados son más precisos que los que se obtienen filmando a los sujetos, y mucho más eficaces que una respuesta directa de estos sobre los sitios visitados y el tiempo pasado en cada uno. ¿Dónde van estos lectores en línea para buscar noticias, qué tipo de artículos leen y qué información recorren superficialmente o ignoran por completo? ¿Leen solamente los titulares e informaciones breves, o las noticias en su totalidad? Las respuestas a estos interrogantes pueden proporcionar pistas sobre los comportamientos de lectura en Internet que pudieran luego dar lugar a una acción correlacionada por parte de la prensa digital9.

En la investigación los sujetos son equipados con un sistema “Smi Eyetrack” que registra todos los datos en un ordenador. Se trata de un dispositivo muy liviano, cuya presencia pasa casi desapercibida, que se coloca en la cabeza del sujeto. Una serie de cámaras en miniatura filman los ojos con un nivel muy bajo de luz infrarroja, registrando imágenes a razón de 60 por segundo. Además de medir la dirección de la vista, el sistema registra la posición de la cabeza a través de una pequeña cámara instalada en la visión del sujeto, capaz de determinar la orientación de la mirada incluso con movimientos de la cabeza casi imperceptibles. Esto resulta crucial porque los sujetos pueden pasarse bastante tiempo leyendo un mismo texto. Con un software creado ad hoc, se pueden registrar a la vez los movimientos oculares y el contenido de la pantalla, así como el tiempo de cada fijación de la mirada y la secuencia de lectura.

Gracias a este tipo de estudios los investigadores pueden profundizar en su investigación y determinar, no solamente el tipo de noticias que los lectores en línea leen con mayor frecuencia, sino también si leen noticias enteras o sólo titulares, además de la importancia de imágenes y gráficos y la trayectoria que siguen los lectores al desplazarse por el sitio.

En primer lugar, e inesperadamente, se descubrió que los ojos se detienen en la página inicial, y no en fotos o imágenes. Las leyendas y textos breves atraen la atención en primer término. Después de haber llegado al artículo completo, los lectores vuelven a la primera página y se detienen a mirar las fotos y los gráficos. Esto se atribuye al hecho de que muchos sitios informativos inadecuadamente las fotos, limitándose a trasladar tal cual la página del periódico a la pantalla del ordenador, de tamaño más reducido. Las fotos aparecen en un formato tan pequeño que pierden su impacto visual.

Pero resulta difícil saber si el texto atrae más que la imagen porque suele aparecer antes. En todo caso, el texto es lo primero que permite captar al lector. En segundo lugar, los investigadores han descubierto que ciertos banners publicitarios sirven en efecto para captar la atención de los lectores. En un 45 % de los casos, el tiempo de fijación de los ojos de los lectores sobre estos ha sido de un promedio de un segundo, lo que basta para percibir su contenido.

Otras imágenes, fuera de los banners, obtienen un índice de atención del 22 %, con un tiempo aproximado de fijación también de un segundo. Se dedica un 64 % de atención a las fotos. Se ha podido comprobar por otra parte que los lectores en línea leen superficialmente pero con amplitud, seleccionando al mismo tiempo los temas sobre los cuales quieren leer más detalladamente.

Se ha constatado que los lectores de 30 años de edad tienen más tendencia a leer información local que el grupo de edad de los 60 o de los 20 años. Este último, en cambio, se interesa más por noticias científicas o deportivas que los otros grupos. Prácticamente todo el mundo lee artículos de opinión. El 80 % de los participantes lee noticias de sucesos y de catástrofes. Aunque las mujeres son las que más leen estas categorías, cuando lo hacen los hombres, estos leen mayor número de noticias. Mientras que las noticias deportivas cuentan con un índice similar para ambos sexos -un 70 %-, la información local tiende a atraer más a las mujeres que a los hombres. Los hombres, en cambio, manifiestan una preferencia ligeramente mayor por las noticias nacionales. El índice total de lectura en esta sección alcanza el 67 %. Un 40 % de los sujetos inician una sesión en Internet con un medio digital local antes de pasar a otros sitios Web. De los nueve proveedores predilectos, siete eran sitios periodísticos y dos de radiodifusión10.

Queda mucho por descubrir en cuanto a la manera de presentar la información y los elementos visuales en los sitios Web. Una cosa parece clara, sin embargo: los Webs difieren de los periódicos, de las revistas e, incluso, de la televisión. Se parecen más a un libro que cualquier otro medio existente. Un libro se compra porque hay interés por un tema particular; lo mismo ocurre con un sitio Web. Y al igual que un libro, un sitio Web exige una concentración absoluta. En los libros, el texto y las fotos se encuentran generalmente separados, y lo mismo sucede en un sitio Web. La comparación con la lectura de libros tiene relación con el estilo de escritura. Un libro retiene habitualmente nuestro interés a través de lo narrativo; los sitios Web deben lograr lo mismo. En este sentido, la pirámide invertida tradicional puede no ser la mejor manera de presentar información en un sitio Web. Teniendo en cuenta que el lector puede leer 21 líneas de texto en una pantalla normal antes de tener que desplazarse a la pantalla siguiente habría que abandonar esta estructura. El redactor tendrá que esforzarse por mantener el interés aproximadamente cada 21 líneas para que el lector pase a la pantalla siguiente y siga leyendo11.

Una de las grandes diferencias entre la generación actual y las anteriores es el uso natural de la tecnología. Con todo, la cultura la define la sociedad. Los proyectos periodísticos que interesan son los que trasladan lo digital a lo real, siempre con expectativas reales de beneficio. Esa traslación debe hacerse respetando los lenguajes inmanentes a los contenidos, a través de uno o más de los canales disponibles, como Web, IRC, SMS, streaming en directo y los que surjan en el futuro. Esta distribución multicanal permitirá sinergias entre los distintos soportes.

Se considere o no como una nueva cultura, este modelo engloba los conceptos de ubicuidad (o deslocalización) y, por otro lado, la noción de comercio. El mestizaje entre Internet y la sociedad supone una gran amenaza, ya que puede aumentar la brecha entre ricos y pobres. Actualmente nos encontramos con 3 tipos de brechas sociales:

  • Brecha “infraestructural”: Tener o no acceso. Todo el mundo debería tener acceso a la infotecnología. Habría que promover la formación y la asistencia técnica continua.
  • Brecha “generacional”: La complejidad y dificultad de las TIC, sobre todo entre las personas mayores, generan resistencia.
  • Brecha “cultural”: La sociedad carece de una dirección competente que conduzca hacia el conocimiento.

El sector de la cultura y el ocio es un sector prioritario para los medios de comunicación y tiene una demanda creciente por parte de los ciudadanos. Por otra parte, es un sector que está en desarrollo12. Según la consultora IDC, el coste de la adquisición de clientes equivale a los costes totales de marketing y ventas divididos por el número de nuevos clientes adquiridos por las compañías. IDC insiste en que las compañías que hacen ventas por Internet deben prestar atención a los costes de adquisición de clientes. Estos resultan menos costosos si las compañías optan por una estrategia multicanal acompañada de catálogo. La combinación de canales ofrece al consumidor diversas posibilidades, por lo que aumenta la probabilidad de los editores de enganchar al cliente13

Son pocos los usuarios dispuestos a invertir el tiempo necesario para realizar compras de bienes físicos a través de Internet móvil, principalmente cuando es mucho más fácil hacerlo mediante el teléfono convencional. Las oportunidades relacionadas con las transacciones de bienes físicos entre organizaciones y el consumidor final son bastante reducidas. Por el momento, solamente los productos altamente estandarizados (libros, CDs) o compras relacionadas con el ocio (entradas para el teatro y el cine) parecen gozar de alguna predilección en la Red.

La preocupación principal alrededor de las compras vía Internet móvil es la seguridad. Los teléfonos y PDAs, al mismo tiempo que almacenan información de carácter sensible (como contraseñas, etc.) se utilizan en un ambiente dinámico. Esto significa que pueden caer en manos indebidas, ya sea por olvido o de manera deliberada. Aunque las mayores fuentes de fraude no se originen por problemas técnicos, los usuarios consideran que Internet móvil es mucho menos seguro que Internet fijo14

La consultora NFO Interactive realizó, en 1998, un estudio sobre el impacto de los medios digitales en el cambio de los hábitos de los consumidores estadounidenses. NFO destacaba en sus conclusiones que los servicios de noticias a través de la TV (mayoritariamente) e Internet habían desplazado a los medios impresos, tanto en papel como en su edición online, como puntos de referencia sobre la actualidad informativa. La consultora Júpiter, tomando como base este informe, constataba que este alejamiento de los internautas hacía los medios impresos, incluso en su edición en línea, llegaría aún mucho más lejos si consideramos el crecimiento que viene experimentando Internet. Si observamos la evolución de la audiencia en la Red, es fácil pronosticar que los portales concentrarán la mayor parte de los contenidos, jugando un papel importante en ellos los de carácter informativo15.

Conclusión
Aunque es demasiado temprano para predecir qué sucederá, los estudios indican que el primer lugar donde la gente prefiere obtener las noticias de actualidad es a través de Internet. Sin embargo, esto no debe sorprender a la prensa. Debido a la naturaleza del medio impreso, los periódicos no pueden esperar competir con la TV o Internet cuando se trata de difundir las últimas noticias. A medida que aumente el uso de Internet en el lugar de trabajo, a los diarios impresos les resultará más difícil competir

El desarrollo de Internet está afectando a la televisión y a los productos impresos más que cualquier otro medio. En todos los países, los usuarios de Internet pasan mucho menos tiempo frente a la televisión. Una ventaja que Internet puede, indudablemente, aprovechar son las noticias de última hora porque cuando la audiencia busca información instantánea y de rigurosa actualidad, se dirige más a Internet que hacia cualquier otro medio.


Notas:

1 WAN 53° CONGRESO MUNDIAL DE PERIÓDICOS (2000): Volver a inventar la compañía periodística: estrategias y aciertos, p. 4.
2 WAN (2001): Estancamiento de las ventas, p. 26.
3 Ibidem, p. 29.
4 FIEJ. CONFERENCIA SOBRE LECTORES DE PERIÓDICOS (1996): A la búsqueda de nuevos lectores, p. 37.
5 WAN. CONFERENCIA DE DIRECTORES Y EXPERTOS EN MARKETING (1998): Desarrollo de nuevos contenidos, p. 10.
6 WAN (2001): Estancamiento de las ventas, p. 24.
7 WAN (1997): Los deportes: un valor seguro para los periódicos, p. 11.
8 WAN. FORO MUNDIAL DE ESTRATEGIA PERIODÍSTICA (2000): Recursos e Ingresos, p. 28.
9 WAN. FORO MUNDIAL DE ESTRATEGIA PERIODÍSTICA (2000): Recursos e Ingresos, p. 17.
10 DOW JONES & COMPANY, INC.; EFACTOIDS PEGASUS RESEARCH INTERNATIONAL, LLC (1999): La convergencia de Internet es un desafío para Latinoamérica, p. 2.
11 WAN 53° CONGRESO MUNDIAL DE PERIÓDICOS (2000): Volver a inventar la compañía periodística: estrategias y aciertos, p. 23.
12 INSTITUTO PARA EL DESARROLLO DE LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN Y EL CONOCIMIENTO: Las transformaciones de la red. Cultura, ocio y negocio, p. 17.
13 PODER (2001): ¿Cuánto cuesta adquirir un cliente?, p. 8.
14 PODER (2001): Dificultades y seguridad del "m-commerce", p. 4.
15 CORTÉS, A. (2001): El gran reto de los Medios digitales en la búsqueda de la rentabilidad, p. 7.


Dr. Pedro Antonio Rojo Villada
Depto. de información y documentación, Facultad de comunicación y documentación.Universidad de Murcia, España.

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