El auge del pádel en Reino Unido no se explica solo por su crecimiento en pistas y practicantes. Un estudio reciente apunta a que su éxito también está en su capacidad para conectar a la gente, resultar sencillo de empezar y aportar un descanso mental a quienes lo practican.
La investigación forma parte de una colaboración entre Soul Padel y la Universidad de Loughborough, y analiza qué empuja a los jugadores a elegir este deporte. Entre las conclusiones, aparecen con fuerza la diversión, la rapidez con la que se aprende y la sensación de bienestar que deja cada partido.
El componente social, una de sus grandes bazas
Uno de los motivos más repetidos por los encuestados fue el valor social del pádel. Muchos lo ven como un deporte más interactivo que el tenis, en gran parte por el formato de dobles y por el tamaño reducido de la pista.
Varios participantes explicaron que el pádel les ha ayudado a combatir la soledad asociada al teletrabajo, al periodo posterior a la pandemia y al estrés del día a día. También lo describen como una alternativa de ocio sin alcohol para quedar con amigos, tanto nuevos como de siempre.
Un respiro mental para los jugadores
El apartado psicológico también pesa mucho. Para muchos aficionados, una sesión de pádel funciona como una especie de reinicio mental, una vía de escape o un alivio frente a la tensión acumulada.
Los testimonios recogidos en el estudio reflejan que la mayoría sale de la pista con mejor ánimo y menos presión, especialmente en comparación con otros deportes de raqueta más exigentes desde el punto de vista competitivo.
Crece el interés y también la visibilidad
El trabajo académico subraya además que el crecimiento del deporte ha reforzado su atractivo. En Reino Unido, la participación ha pasado de unas 65.000 personas en 2020 a más de 400.000 en 2024.
El número de pistas también se ha disparado en ese mismo periodo, al pasar de 51 a 760. Esa expansión, según los jugadores consultados, ha aumentado tanto la visibilidad del pádel como las ganas de probarlo.
Fácil de aprender y muy adictivo
Otro de los puntos fuertes señalados es su accesibilidad. Los encuestados describen el pádel como un deporte divertido, adictivo y fácil de aprender, con una curva de mejora rápida que ayuda a mantener la motivación.
Algunos también destacaron que el formato mixto, tanto en género como en nivel, favorece la continuidad y hace que más personas se sientan cómodas jugando.
Los obstáculos: precio, instalaciones y clima
Pese a su crecimiento, el estudio también detecta frenos importantes. Entre ellos aparecen el coste de las pistas, la falta de disponibilidad y el precio del material.
- Algunas pistas llegan a costar hasta 80 libras por hora.
- Hay palas que alcanzan las 500 libras.
- La lluvia y la escasez de pistas en determinadas zonas también limitan la práctica regular.
La investigación se enmarca en el programa “Soul Padel on Campus”, desarrollado junto a la Universidad de Loughborough. Desde la empresa, su fundador y CEO, Mark Hewlett, defendió que la colaboración académica ha sido una pieza central del proyecto desde el inicio.
Según explicó, este tipo de estudios permite entender mejor qué impulsa a los jugadores, qué barreras encuentran los que todavía no se han acercado al deporte y cómo puede el pádel aportar valor a la vida universitaria y a la comunidad.








