Emma Raducanu ha ampliado su parón competitivo tras confirmar a última hora que no disputará el WTA 1000 de Roma.
La británica, número uno de su país, llevaba sin competir desde la dura derrota sufrida ante Amanda Anisimova en la tercera ronda de Indian Wells, en marzo. Entre molestias físicas y una enfermedad vírica, su regreso a la pista se está retrasando más de lo previsto.
Un nuevo contratiempo en una temporada irregular
La ausencia en la capital italiana supone otro golpe para Raducanu, que ya ha dejado de sumar minutos de competición en una fase del año clave para la gira de tierra batida. Con el paso de las semanas, su situación en el ranking se complica y el margen para evitar problemas de cara a Roland Garros se reduce.
Ahora mismo, la británica figura en el puesto 37 del mundo. Si pierde más posiciones durante las próximas citas, podría quedarse fuera del grupo de cabezas de serie en París. Eso la obligaría a un cuadro mucho más exigente desde las primeras rondas del Grand Slam francés.
El riesgo de repetir un escenario conocido
Es un contexto que ya vivió en otras grandes citas recientes. El año pasado, Raducanu se cruzó pronto con algunas de las principales favoritas del circuito en Roland Garros y Wimbledon, algo que terminó condicionando sus opciones de avanzar.
En París cayó con claridad ante Iga Swiatek por 6-1 y 6-2, mientras que en Wimbledon peleó más, pero acabó cediendo frente a Aryna Sabalenka, entonces número uno del mundo. Más adelante, en el US Open, tampoco entró como preclasificada y volvió a encontrarse con una rival de máximo nivel muy pronto, Elena Rybakina.
Qué torneos ha perdido en 2025
- Miami Open
- El cruce de Billie Jean King Cup de Gran Bretaña ante Australia
- Linz Open
- Madrid Open
- Italian Open
Además, Raducanu defiende puntos importantes en las próximas semanas, entre ellos los correspondientes a los octavos de final en Estrasburgo y la segunda ronda en Roland Garros. Si sigue fuera del circuito, ese déficit podría afectar también a su posición de cara a Wimbledon.
Por ahora, la realidad es que la jugadora británica vuelve a ver frenado su calendario por problemas de salud y su objetivo de regresar al grupo de élite del circuito se complica aún más.








