José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid y reconocido seguidor del Atlético, ha cargado con dureza contra la UEFA después de la eliminación rojiblanca ante el Arsenal en las semifinales de la Champions League.
El conjunto de Mikel Arteta selló su clasificación para la final tras ganar 0-1 en el Emirates Stadium, gracias al tanto de Bukayo Saka, y cerrar la eliminatoria con un 2-1 global después del empate sin goles de la ida en el Riyadh Air Metropolitano.
Críticas por el arbitraje
Martínez-Almeida sostuvo que la organización favoreció al Arsenal en una eliminatoria marcada por varias jugadas polémicas. Durante una comparecencia ante los medios, aseguró que el Atlético no solo se midió a su rival, sino también a las decisiones de la UEFA.
El dirigente madrileño cuestionó, además, la designación del árbitro alemán Daniel Siebert para el partido en Londres, al considerar que hubo acciones que, en su opinión, perjudicaron de forma clara al equipo español.
Las jugadas que más indignaron al Atlético
- Un posible penalti sobre Giuliano Simeone tras una acción con Riccardo Calafiori, anulada inicialmente por una supuesta posición adelantada.
- Otra caída del atacante argentino después de aprovechar un mal despeje de William Saliba, sin intervención del VAR.
- Un contacto de Calafiori sobre Antoine Griezmann en el área, aunque la jugada quedó condicionada por una falta previa señalada a favor del Arsenal.
Según Martínez-Almeida, en varias de esas acciones no se mostraron repeticiones suficientes y hubo una sensación de decisiones ya tomadas de antemano. “No entiendo que no se enseñen ciertas imágenes ni que no se revise lo que, para nosotros, era penalti”, lamentó.
El alcalde fue más allá al hablar de “intencionalidad” en el desarrollo del partido y aseguró que el Atlético habría podido pelear la eliminatoria en mejores condiciones.
La ida también dejó polémica
Sus quejas, sin embargo, omiten que el primer duelo en Madrid también tuvo acciones discutidas. En ese encuentro, el árbitro neerlandés Danny Makkelie señaló un penalti a favor del Arsenal por una falta sobre Viktor Gyökeres, mientras que el Atlético también dispuso de una pena máxima a favor tras una acción sobre Ben White.
La eliminatoria, por tanto, estuvo rodeada de controversia en ambos lados y terminó con el Arsenal celebrando su clasificación a la final de la Champions, apenas la segunda en su historia.








